
Regresé. Despues de más de tres meses sin escribir, aca estoy. Pero, lo crean o no, necesitaba asimilar que ya no estaba allí. Que ya no saldría a la calle, mirando para todos lados como una niña perdida en una enorme y peligrosa ciudad; que ya no me tiraría en el amplio verde a mirar los aviones chiquitos volar a tan poca altura; que ya no me miraría nadie de manera extraña por tomar café con leche y hielo aunque estuvieramos en pleno invierno; que ya no me iba a despertar más en aquel hermoso lugar.

Las casas de colores, los niños jugando a la pelota, correteando por
todos lados, riendo; los espectáculos mañaneros en las terracitas,
en las calles, el acoso y derribo que suponía ir de compras pero que
es entrañable... Los maníes garrapiñados que estaban terriblemente buenos, los paseos por la noche en el puerto, con todo iluminado como si de una feria se tratase, las gruas de colores, el enorme puente de la mujer de noche y de día... maravilla visual.

Esa linda mañana que pasamos esperando el encuentro con el pendejo que nunca llegó (jajajaja) sentados en un banco, excepto vos... que estabas tumbado con tu cabeza sobre mis piernas, creo que llegaste a quedarte dormido. Hizo un día hermoso. Nosotras no haciamos mas que mirar al cielo, recostadas en el banco viendo pasar las horas, que francamente pasaban lentas.... cosa que agradecí y agradeceré eternamente.

Me salió genial, y vos podes decir lo que te venga en gana... pero bien que lo tomaron todos! Ahora me saben a menos por que obviamente... no es lo mismo (bue si... lo sigo tomando, es la adiccion que me creaste!) reventados acabamos ese día, aunque no fué el día que caminamos 40 cuadras para comprarme únicamente un bolso (tampoco andamos tanto) (?)

Como extraño ese pedacito de verde... ahí mirábamos como sobrevolaban los aviones de newberry bien bien bajitos, mientras "decidiamos" entre todos que haríamos despues de mirar como tarados los aviones ir y venir... Que lindos recuerdos.

Podría perfectamente haberme quedado mirando el cielo las horas que hubiera durado así, hasta que anocheciera... Una vista preciosa que solo he visto una vez en mi vida... y que fué en ese lugar. Y que no sé si volveré a ver...
Deliberando entre el zoo y el jardín japones, al final a la salida del jardín capté la mejor foto del día. La magia se escondía y revoloteaba por esas nubes teñidas de rosáceo...

Me quedé con las ganas de pasar a tomar un café a Tortoni, pero como andabamos de visita completamente turística... al menos llevarnos una foto de la entrada de ese gran café, que tanto a visto pasar por esa hermosa ciudad. Qué tan nostálgica me puede llegar a poner esa imagen... cuando hace apenas 3 meses no estaba viendo esta foto en una pantalla... sino que tocaba la placa con mis dedos.
Puedo decir, sin duda, que fue el mejor viaje de mi vida (con diferencia). Que aún no acaba aquí, y que habrá otra parte con la que seguiré en estos días. Esta noche me envolvió la nostalgia, y sentí la magia de Buenos Aires llamarme a gritos; y la necesidad de recordar aquellos nueve días que pasé en esa bella ciudad. Si hay algo que tengo que repetir en esta vida... es otro viaje a Buenos Aires.
Buenas noches.
Bruja.